sábado, 7 de marzo de 2026

Soportújar, el pueblo embrujado de la Alpujarra granadina

 

Hoy visitamos Soportújar el  cada vez más famoso pueblo de las brujas, situado en la bonita Alpujarra granadina. Esta pequeña población alpujarreña que se encuentra a menos de una hora en coche de Granada, ha sabido sacar partido a las leyendas que giran en torno a ella, creando un itinerario con figuras que marcan la senda hasta la Era de los Aquelarres.

Una pequeña aldea que enamora por sus casas de fachadas blancas y por su entramado de callejuelas repletas de tinaos o soportales, que nos recuerdan su pasado morisco y de los que se cree que procede su nombre"lugar de soportales".

Su relación con las brujas se remonta a la época de la expulsión de los moriscos durante el reinado de Felipe II, cuando hubo que repoblar este pueblo con gente del norte de España, sobre todo gallegos, que como es sabido creían en las meigas.

Después de un tiempo en el olvido, sus habitantes consideraron una buena oportunidad dar valor a la marca del pueblo de las brujas creando rincones mágicos con estatuas y cuevas, diferenciándolo del resto de los pueblos de la zona. Un lugar donde los que más disfrutarán serán los más pequeños.
Hoy os muestro el recorrido que hemos realizado para ver las cosas más importantes de Soportújar. ¡Empezemos!

Justo antes de llegar al pueblo nos encontramos la Cueva del Ojo de la Bruja, en la que veremos la figura de una bruja realizando una pócima.


Junto a la cueva está el Puente Encantado, que fue construido para conectar el camino GR7 con la cueva. Al final del mismo podemos hacernos una foto con la escultura de una bruja.


A la entrada del pueblo nos da la bienvenida la enorme cabeza de la bruja Baba Yaga, una feísima bruja de ojos azules que vivía en Rusia y se alimentaba de niños que se portaban mal.


Seguimos por la calle principal y pasamos por la Fuente de los Leones y algo más arriba el Museo de la Brujería, un edificio con forma de castillo encantado donde se encuentra el Punto de Información Turística y que tiene un precio de 6,50€ por persona, 5,50€ los niños de 8 a 12 años y gratis para menores de 8 años.



Siguiendo esta misma calle llegamos hasta la Plaza de Abastos, la más importante de Soportújar. Aquí se encuentra la Iglesia de Santa María la Mayor, un edificio del  siglo XVI de estilo mudejar construido sobre una antigua mezquita. También se encuentran aquí el  Ayuntamiento, el Mirador del  Embrujo y la Fuente de las Brujas o Fuente de San Antón, decorada con azulejos moriscos de colores. Junto a la  fuente hay una placa con la ubicación exacta de una cápsula del  tiempo que se llenó con recuerdos de los habitantes del pueblo y que se abrirá en el año 2065.




El Mirador del Embrujo es un balcón desde el que tenderemos unas magníficas vistas del valle y en el que se se encuentra una estatua de dos brujas, una experta y su aprendiz, realizando una pócima en su enorme caldero.


Desde esta plaza podemos bajar por la Calle Estación hasta la Fuente del Dragón, de la que se dice que sus aguas tienen propiedades afrodisiacas y estimulan la fertilidad.


Muy cerca de aquí está la Calle Zanjilla, una de las más estrechas de España, con menos de 48 centímetros de ancho y en una bonita plazuela que hay enfrente veremos el Pozo de los Deseos. ¡Ya sabes!¡Lanza una moneda y pide el  tuyo!



Desde aquí ponemos rumbo a la Calle Real, en la parte alta del pueblo, y nos encontramos una escoba voladora custodiada por su gato negro, donde podemos hacernos unas   fotillos.


Paseando por las calles de Soportújar encontramos algunos rincones pintorescos como la Bruja Estrellada, los calderos, la araña tejedora, un tinao custodiado por una enorme serpiente, la fuente de la Bruja Circe y alguna que otra bruja...









En una plazuela justo antes de la subida al Mirador del Aquelarre o de la Era  nos topamos con la Casa de la Bruja Baba Yaga, una casita sobre unas enormes patas de gallina que permiten a la bruja moverse por todo el mundo. A los pies de esta escultura está la Fuente del  Chorro, con un curioso acertijo que te hace pensar un rato y que nosotros no fuimos  capaces de descifrar. Y por encima de esta plazuela podemos ver la Casa de Hansel y Gretel, un bonito rincón para hacerte unas fotos.




Y por fin llegamos a la parte más alta del pueblo, donde está el Mirador de las Eras o del  Aquelarre. Se trata de un balcón mirador desde donde se pueden contemplar el valle de Órgiva y si  es un día claro y despejado, el  mar y hasta la costa de África. Según las leyendas aquí era donde se hacían los rituales de iniciación de las brujas, por lo que en su baranda hay pequeñas figuras como un gato negro, una lechuza, un caldero, una calavera... Y también podemos ver la recreación de una casa de bruja.



En este mirador también hay un aparcamiento. A diferencia de otros pueblos de la zona, Soportújar no tiene un parking grande, solo unas pocas plazas de aparcamiento al comienzo del pueblo, frente a la Cabeza de Baba Yaga, y en el  del Mirador del  Aquelarre. Hay algún otro pequeño parking de pago(5€).
Tampoco hay demasiados sitios donde comer por lo que sería mejor ir con reserva hecha. Los lugares más populares son la Taberna Romero y el Bar Correíllo.
Y hasta aquí nuestro recorrido por los lugares más importantes que ver en Soportújar, el pueblo de las brujas , espero que os haya gustado y os animéis a visitar este bonito pueblo granadino.
¡Hasta pronto!



viernes, 27 de febrero de 2026

Palacio de la Diputación, Jaén

 


El Palacio Provincial es la principal obra de la arquitectura civil de la ciudad de Jaén. Se encuentra ubicado en la Plaza de San Francisco entre la vecina Catedral y la calle Bernabé Soriano. En este emplazamiento se encontraba el Convento de San Francisco, mandado construir en 1246 por Fernando III el Santo como Palacio con capilla y donado, en 1354, por el rey Pedro el  Cruel a los frailes franciscanos. Con la desamortización, al  igual que el resto de los conventos de la  ciudad, pasará a manos públicas alojando en la actualidad a la Diputación Provincial de Jaén.

A mediados de 1867, amenazando ruina, el  convento fue demolido para levantar en ese mismo lugar, el actual Palacio Provincial obra de Jorge Porrua y Moreno. Es un edificio de estilo neoclásico construido en el siglo XIX con planta tradicional al estilo del palacio italiano renacentista, con dos pisos y sótano que giran en torno a un patio interior. La fachada está resaltada con triple vano de arcos de medio punto, ventanas con balcón corrido en el segundo piso, y un remate de frontón con un reloj y el escudo de la provincia.

En la primera planta se encuentran las dependencias de la Presidencia y en la segunda se halla el Salón de Personajes Ilustres, en cuyas paredes se encuentran los retratos de jiennenses destacados a lo largo de la historia.


En esta planta también se encuentra el Salón de Plenos. La mayor parte de su decoración se encuentra en la parte superior de las paredes, en las que columnas estriadas dan lugar a entrepaños con grandes medallones con vidrieras sostenidas por niños. La mayor parte de las vidrieras son los escudos de diversos municipios jiennenses. El techo está dividido en quince cuadrantes con molduras en los que se ubican las tres lámparas de araña que decoran la sala.


El patio interior es un espacio que, a través de los vanos de las galerías, traslada la luz a todas las dependencias. En el centro hay una fuente procedente del antiguo Convento de Santo Domingo de La Guardia de Jaén, que fue donada en 1955 para que ocupara, en un principio, el patio del Museo Provincial, hasta que en 1961 fue instalada en este palacio. Al rededor de la fuente se dispone un jardín, separado de las galerias por unas columnas balaustradas. 




En el sótano hay varias salas de exposiciones temporales. La visita al Palacio de la  Diputación Provincial de Jaén es gratuita, así que si aún no lo conoces te animo a visitarlo y de esta forma conocer un poco más el patrimonio de esta preciosa provincia andaluza.



miércoles, 14 de enero de 2026

Plaza de los Caños y Baños del Naranjo, Jaén


Seguro que conoces los Baños Árabes de Jaén, pero ¿alguna vez habías oído hablar de los Baños del Naranjo? Pues hoy te invito a conocerlos.
En el corazón del Conjunto Histórico de Jaén, a las puertas de la antigua judería, encontramos la Plaza de los Caños con una fuente renacentista inspirada en la villa Giulia de Roma. Fue levantada en 1569 por Francisco del Castillo. La Fuente de los Caños se alimentaba del raudal de la Magdalena. Consta de un gran pilar-abrevadero, bien decorado y adosado a un muro.


En la parte inferior hay tres hornacinas con niños desnudos vertiendo ánforas de cuyas bocas salen los caños del agua. El conjunto monumental incluye el escudo de armas de Carlos V, que está escoltado por dos leones y, encima, una concha en la que antes se ubicaba una imagen de la Virgen. 


Frente a la fuente tenemos un tesoro cultural que ha recobrado vida: Los Baños del Naranjo. Unos pequeños baños árabes que pasan desapercibidos pero que no dejan de ser muy especiales. Este edificio ha sido testigo de la historia de la ciudad, desde su constitución en el siglo XI hasta su reciente restauración, terminada en 2021.
Al principio fueron una extensa casa de baños, de unos 300 metros cuadrados aproximadamente, que funcionó hasta la conquista castellana de Jaén en 1246. Estos baños tenían dos partes diferenciadas, las termas frías y las termas templadas y calientes, pero por desgracia, solo se conservan las segundas, ya que en el lugar donde estaban las termas frías, se construyó una vivienda para el conde de Villardompardo. A los largo de los siglos, este edificio tuvo varios usos, panadería, pescadería, carnicerías, y más tarde, en el siglo XX, fue un pequeño colegio. Tras su restauración, los Baños del Naranjo se han convertido en un espacio turístico y cultural en pleno centro de Jaén.



En su fachada se puede ver una portada con pilastras y frontón triangular, donde está el escudo que mejor se conserva de aquella época en la ciudad. Al entrar vemos un espacio abierto en el que se conservan varias bóvedas de media naranja, hechas de ladrillo, que forman parte de la antigua sala templada de los baños árabes.


También encontramos un muro de ladrillo que separa el interior de un patio acristalado con carpintería de madera en color verde que es precioso.


 

La entrada es gratuita así que déjate caer por este lugar que te sorprenderá. El horario de visitas es de jueves a domingo, de 11:00 a 14:00 horas, y los sábados de 17:00 a 19:00 horas.




jueves, 8 de enero de 2026

El barrio de la Magdalena, un paseo por el corazón histórico de Jaén


 Jaén no es solo su Catedral, su casco histórico cuenta con uno de los barrios más castizos: el de la Magdalena. Sus estrechas calles acogen un patrimonio monumental incomparable y una atmósfera que respira leyenda y siglos de historia. Si aún no lo conoces hoy te propongo un paseo por el centro de la ciudad de Jaén.

El barrio de la Magdalena es uno de los tesoros históricos más valiosos de la ciudad. Es, sin lugar a dudas, uno de los más antiguos y emblemáticos. Por él han pasado las más diversas civilizaciones, desde los antiguos romanos, pasando por los musulmanes, judíos y cristianos. Su origen se remonta a la época islámica, cuando el raudal de La Magdalena se convirtió en un punto clave para el abastecimiento de agua de la ciudad.



El agua que emanaba de este manantial natural no solo se utilizaba para el abastecimiento de los habitantes de la ciudad, también fue usada en los cinco baños públicos que existían, para llegar a los distintos palacios, termas, mezquitas, aljibes, fuentes, molinos, tenerías, canteras y tintorerías. Con el agua que sobraba, al salir de la ciudad se creaban arroyos que se utilizaban para regar las huertas situadas fuera de las murallas. Este raudal fue la principal fuente de agua potable de Jaén hasta el siglo XIX. En 2009, el ayuntamiento de Jaén lo restauró y el monumento fue musealizado y dotado de iluminación artística. También se recuperó la canalización que partía desde el raudal en dirección Martínez Molina, pero nunca se ha podido visitar.
Entorno a este manantial surgió uno de los primeros núcleos habitados de Yayyan, nombre árabe de Jaén. Fue allí donde el emir Abderramán II ordenó levantar la mezquita aljama tras designar la ciudad como capital de la cora en el siglo VIII. Tras la capitulación pactada de la ciudad en 1246 y la llegada de Fernando III estos espacios se fueron cristianizando progresivamente.


Sobre la antigua mezquita se construyó la actual Iglesia de Santa María Magdalena, en estilo gótico isabelino. El templo aún conserva elementos del edificio original musulmán, como las puertas de madera de la entrada que son las originales del siglo XVI, el alminar reconvertido en campanario o el patio de abluciones.




A la historia de este barrio se suma también una de las leyendas más famosas de Jaén: la del Lagarto de la "Malena". Está leyenda cuenta que un enorme lagarto aterrorizaba a los vecinos hasta que un preso, a cambio de su libertad, logró darle muerte introduciendo pólvora en el interior de una oveja que fue devorada por el monstruo y la explosión acabó con la criatura. La influencia de esta leyenda es tal que el lagarto ha llegado a convertirse en uno de los símbolos de la ciudad. En el barrio de la Magdalena hay una estatua del lagarto en la fuente junto a la que se supone que habitaba.


En la calle Santo Domingo se encuentra un antiguo convento dominico convertido en el Archivo Histórico Provincial. Este es otro de los monumentos de difícil acceso, lo que es una pena, porque alberga el patio renacentista más importante de la ciudad.


Y en la plaza María Luisa de Marillac nos encontramos el Palacio de Villarejo Pardo, que reúne en un solo edificio el Museo de Artes y Costumbres Populares, el Museo Internacional de Arte-Naïf y los Baños Árabes, uno de los mejores conservados de Europa.




Y hasta aquí nuestro paseo por este bonito barrio que nos permite conocer mejor la capital jiennense.



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