martes, 26 de mayo de 2026

Toledo, la ciudad de las tres culturas

 

Puente de Alcántara 

Hace algún tiempo visitamos el Palacio de Aranjuez y a la vuelta pasamos por Toledo. Poco tiempo para tantas cosas que ver, por lo que nos quedamos con ganas de más. Y cuando tienes tantas ganas de ir a un sitio algunas veces terminas defraudado. Las expectativas que uno se crea al final no tienen nada que ver con la realidad. Pero esto no pasa en Toledo porque es una ciudad maravillosa repleta de historia y bonitos rincones que te sorprenden a cada paso que das.
A Toledo se la conoce como "la ciudad de las tres culturas" y es el mejor ejemplo de la convivencia entre las culturas que marcaron la historia de España: cristiana, judía y musulmana.
Historia, arte, patrimonio, cultura, gastronomía y artesanía se mezclan en Toledo. Iglesias, mezquitas y sinagogas conviven en esta magnífica ciudad.
Fue la capital del Imperio Español con Carlos V y ya en los años 80 fue denominada como capital de la Comunidad de Castilla - La Mancha.
Desde el momento en que la contemplas ya te cautiva, con su casco histórico delimitado por las murallas y alzándose en la ladera del río Tajo. Y una vez dentro de la ciudad encuentras infinidad de rincones mágicos entre sus estrechas calles con edificios de piedra.

Plaza Zocodover


Tras cruzar el Puente de Alcántara y subir las escaleras mecánicas que hay en un parking cercano, si no quieres subir los 196 escalones que nos llevan hasta la parte alta de la ciudad, llegamos a la Plaza de Zocodover, el centro neurálgico de Toledo dónde está ubicada la oficina de turismo y donde nos darán toda la información necesaria para hacer nuestra visita.

Y como no podía ser de otra forma, comenzamos la misma por el Alcázar de Toledo que se encuentra en el punto más alto de la ciudad. Se construyó para ser residencia real, y en la actualidad alberga el Museo del Ejército, con numerosas salas y exposiciones. Nosotros no pudimos entrar porque al ser día festivo estaba cerrado. Pero si nos dimos una vuelta completa por el exterior para ver sus cuatro fachadas, cada una diferente de las otras.





Muy cerca de allí se alza la Catedral Primada de España, una de las más grandes y bonitas de España y una obra maestra del arte gótico. Entre sus tesoros están "El Expolio" cuadro del Greco que se encuentra en la Sacristía Mayor, sus capillas o el coro con su órgano.






En esta plaza también están el Ayuntamiento y el Palacio Episcopal.

Ayuntamiento de Toledo 

En nuestra ruta pasaremos por palacios, conventos e iglesias como la de San Ildefonso o la de Santo Tomé, una iglesia pequeña que alberga en su interior un gran tesoro: el cuadro "El entierro del Conde de Orgaz" una de las obras maestras de el Greco.

Iglesia de San Ildefonso 

Iglesia de Santo Tomé 


Si nos adentramos en el Toledo judío no podemos perdernos la visita a la Sinagoga de Santa María la Blanca, la antigua sinagoga mayor de la ciudad, con sus bonitas columnas blancas.


En el extremo occidental del barrio judío se alza el Monasterio de San Juan de los Reyes. Fue mandado construir por los Reyes Católicos para que descansaran en él sus restos eternamente, aunque al final no fue así. Es un impresionante conjunto artístico de estilo gótico del que cabe destacar su claustro.





Otra visita recomendable es la del Museo del Greco, que aunque no nació en la ciudad, si fue uno de sus vecinos más ilustres.
Para entrar o salir del casco histórico lo mejor es hacerlo por alguna de sus puertas. Las más emblemáticas son la Puerta de Alfonso VI, la Puerta del Cambrón, la Puerta del Sol y la Puerta de Bisagra.

Puerta del Cambrón 

Puerta del Cambrón 

Puerta del Sol 

Puerta de Bisagra 

Y ahora nos adentramos en el pasado musulmán de Toledo y visitamos la Mezquita del Cristo de la Luz que es la mejor conservada de las diez que tuvo la ciudad. Sobre los arcos de su entrada hay una inscripción en árabe sobre quien la mandó construir y la fecha (999). Tras la conquista se convirtió en iglesia. Según cuenta la tradición, el rey Alfonso VI entró victorioso en Toledo tras la conquista de la ciudad. Al pasar frente a la entonces pequeña mezquita de Bab al - Mardum, su caballo se detuvo de repente, hincó la rodilla en el suelo y se negó a avanzar. Intrigado por el comportamiento del animal, el rey ordenó mirar en el interior del edificio y entonces se dieron cuenta de que una luz salía de una de las paredes de la mezquita. Al derribar el muro, se encontró la imagen de un Cristo crucificado que estaba emparedado y oculto por los cristianos visigodos siglos atrás, para evitar que fuera profanado durante la invasión musulmana. Frente a la imagen, una lámpara de aceite continuaba milagrosamente encendida después de casi 400 años de ocupación. El rey mandó consagrar el lugar como templo cristiano y desde entonces pasó a llamarse la ermita o Mezquita del Cristo de la luz.



Otro de los tesoros patrimoniales menos conocidos de Toledo es el Real Colegio de Doncellas Nobles. Fue fundado en 1551 por el arzobispo de Toledo y cardenal Juan Martínez Silíceo con el copatronazgo del rey Felipe II, con la misión de educar a mujeres jóvenes procedentes tanto de familias humildes, a propuesta del arzobispo, como de familias nobles de toda Europa, a propuesta del rey. Una de sus joyas es el sepulcro en mármol del Cardenal Silíceo, de estilo neoplateresco, que fue esculpido tres siglos después de la muerte del prelado. También destaca el excelente patio de dos pisos labrado en granito.





Uno de los sellos inconfundibles del centro histórico de Toledo son los cobertizos, unas construcciones a cierta altura, que servían para ganar espacio y comunicar dos edificios. Entre los mejores se encuentran los cobertizos de Santa Clara, del Pozo Amargo, el de Santo Domingo el Real y el de el Real Colegio de Doncellas Nobles.

Cobertizo de Doncellas 

¿Y que me decís de sus puentes? Si ya nos cautivó el Puente de Alcántara por donde entramos a la ciudad no dejéis de ver el Puente de San Martín, de estilo mudéjar del siglo XIII. Probablemente el más majestuoso de Toledo.




Y antes de irnos de la ciudad no podemos dejar de disfrutar de su excelente gastronomía, con platos típicos como la perdiz a la toledana, el carcamusas o sus deliciosos mazapanes.
Y hasta aquí nuestra visita, no por falta de cosas para ver o hacer, si no por falta de tiempo.
¿Qué,os animáis a visitar esta impresionante ciudad?


sábado, 7 de marzo de 2026

Soportújar, el pueblo embrujado de la Alpujarra granadina

 

Hoy visitamos Soportújar el  cada vez más famoso pueblo de las brujas, situado en la bonita Alpujarra granadina. Esta pequeña población alpujarreña que se encuentra a menos de una hora en coche de Granada, ha sabido sacar partido a las leyendas que giran en torno a ella, creando un itinerario con figuras que marcan la senda hasta la Era de los Aquelarres.

Una pequeña aldea que enamora por sus casas de fachadas blancas y por su entramado de callejuelas repletas de tinaos o soportales, que nos recuerdan su pasado morisco y de los que se cree que procede su nombre"lugar de soportales".

Su relación con las brujas se remonta a la época de la expulsión de los moriscos durante el reinado de Felipe II, cuando hubo que repoblar este pueblo con gente del norte de España, sobre todo gallegos, que como es sabido creían en las meigas.

Después de un tiempo en el olvido, sus habitantes consideraron una buena oportunidad dar valor a la marca del pueblo de las brujas creando rincones mágicos con estatuas y cuevas, diferenciándolo del resto de los pueblos de la zona. Un lugar donde los que más disfrutarán serán los más pequeños.
Hoy os muestro el recorrido que hemos realizado para ver las cosas más importantes de Soportújar. ¡Empezemos!

Justo antes de llegar al pueblo nos encontramos la Cueva del Ojo de la Bruja, en la que veremos la figura de una bruja realizando una pócima.


Junto a la cueva está el Puente Encantado, que fue construido para conectar el camino GR7 con la cueva. Al final del mismo podemos hacernos una foto con la escultura de una bruja.


A la entrada del pueblo nos da la bienvenida la enorme cabeza de la bruja Baba Yaga, una feísima bruja de ojos azules que vivía en Rusia y se alimentaba de niños que se portaban mal.


Seguimos por la calle principal y pasamos por la Fuente de los Leones y algo más arriba el Museo de la Brujería, un edificio con forma de castillo encantado donde se encuentra el Punto de Información Turística y que tiene un precio de 6,50€ por persona, 5,50€ los niños de 8 a 12 años y gratis para menores de 8 años.



Siguiendo esta misma calle llegamos hasta la Plaza de Abastos, la más importante de Soportújar. Aquí se encuentra la Iglesia de Santa María la Mayor, un edificio del  siglo XVI de estilo mudejar construido sobre una antigua mezquita. También se encuentran aquí el  Ayuntamiento, el Mirador del  Embrujo y la Fuente de las Brujas o Fuente de San Antón, decorada con azulejos moriscos de colores. Junto a la  fuente hay una placa con la ubicación exacta de una cápsula del  tiempo que se llenó con recuerdos de los habitantes del pueblo y que se abrirá en el año 2065.




El Mirador del Embrujo es un balcón desde el que tenderemos unas magníficas vistas del valle y en el que se se encuentra una estatua de dos brujas, una experta y su aprendiz, realizando una pócima en su enorme caldero.


Desde esta plaza podemos bajar por la Calle Estación hasta la Fuente del Dragón, de la que se dice que sus aguas tienen propiedades afrodisiacas y estimulan la fertilidad.


Muy cerca de aquí está la Calle Zanjilla, una de las más estrechas de España, con menos de 48 centímetros de ancho y en una bonita plazuela que hay enfrente veremos el Pozo de los Deseos. ¡Ya sabes!¡Lanza una moneda y pide el  tuyo!



Desde aquí ponemos rumbo a la Calle Real, en la parte alta del pueblo, y nos encontramos una escoba voladora custodiada por su gato negro, donde podemos hacernos unas   fotillos.


Paseando por las calles de Soportújar encontramos algunos rincones pintorescos como la Bruja Estrellada, los calderos, la araña tejedora, un tinao custodiado por una enorme serpiente, la fuente de la Bruja Circe y alguna que otra bruja...









En una plazuela justo antes de la subida al Mirador del Aquelarre o de la Era  nos topamos con la Casa de la Bruja Baba Yaga, una casita sobre unas enormes patas de gallina que permiten a la bruja moverse por todo el mundo. A los pies de esta escultura está la Fuente del  Chorro, con un curioso acertijo que te hace pensar un rato y que nosotros no fuimos  capaces de descifrar. Y por encima de esta plazuela podemos ver la Casa de Hansel y Gretel, un bonito rincón para hacerte unas fotos.




Y por fin llegamos a la parte más alta del pueblo, donde está el Mirador de las Eras o del  Aquelarre. Se trata de un balcón mirador desde donde se pueden contemplar el valle de Órgiva y si  es un día claro y despejado, el  mar y hasta la costa de África. Según las leyendas aquí era donde se hacían los rituales de iniciación de las brujas, por lo que en su baranda hay pequeñas figuras como un gato negro, una lechuza, un caldero, una calavera... Y también podemos ver la recreación de una casa de bruja.



En este mirador también hay un aparcamiento. A diferencia de otros pueblos de la zona, Soportújar no tiene un parking grande, solo unas pocas plazas de aparcamiento al comienzo del pueblo, frente a la Cabeza de Baba Yaga, y en el  del Mirador del  Aquelarre. Hay algún otro pequeño parking de pago(5€).
Tampoco hay demasiados sitios donde comer por lo que sería mejor ir con reserva hecha. Los lugares más populares son la Taberna Romero y el Bar Correíllo.
Y hasta aquí nuestro recorrido por los lugares más importantes que ver en Soportújar, el pueblo de las brujas , espero que os haya gustado y os animéis a visitar este bonito pueblo granadino.
¡Hasta pronto!



Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...