Como ya dije en mi entrada anterior Badajoz tiene frontera con Portugal y, a tan solo 15 minutos en coche podemos llegar a Elvas, una pequeña joya protegida por murallas que cuenta con la mayor colección de fortificaciones en baluarte de todo el mundo, declarada Patrimonio de la Humanidad.
Y estando tan cerca no podíamos marcharnos sin visitarla, así que nuestro último día lo dedicamos a conocerla. En este post encontraréis un sencillo itinerario con el que poder conocer este pueblo alentejano.
El Alentejo es una amplia región rural del sur y norte-sur de Portugal, situada entre el río Tajo y el Algarve. Ocupa un tercio del país y destaca por sus grandes llanuras, sus olivos y alcornoques, una excelente tradición gastronómica y vinícola, sus castillos medievales y sus pueblos blancos amurallados, como el que nos ocupa hoy.
Para llegar a Elvas desde España hay que pasar por Badajoz, si o si. Los separan tan solo 20 kilómetros. Se puede ir cómodamente por la A-5 (Madrid - Extremadura) hasta la frontera y luego por la A6 portuguesa que atraviesa el norte del Alentejo.
Y si os preguntáis que ver en Elvas os aseguro que esta joya alentejana no os dejará indiferentes. Un día es suficiente para hacer un recorrido por su patrimonio sin miedo a dejarse nada en el tintero. Lo mejor es perderse por sus calles empedradas con casas blancas con ribetes de color crema e ir descubriendo todos los tesoros que esconde.
Nada más entrar a la ciudad nos topamos con la Iglesia del Salvador y la plaza que hay delante, donde se encuentra la estatua de Don Manuel I; así como la Torre Nova o Torre Fernandina, una torre medieval en la que puede verse una exposición sobre las fortificaciones de Elvas.
Más adelante está la Plaza de la República que es el centro neurálgico de la ciudad y la puerta a su casco histórico. En esta plaza se encuentran la Oficina de Turismo donde os darán todo la información necesaria para realizar vuestra visita, el Ayuntamiento y la antigua catedral de Elvas hoy Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción.
Está iglesia data del siglo XVI y en ella destacan los detalles manuelinos de la portada sur y el valioso órgano del siglo XVIII que hay en su interior. La entrada es gratuita.
No muy lejos de la antigua catedral está la Iglesia de las Dominicas, una joya arquitectónica del siglo XVI con influencias templarias y ocho columnas toscanas que adornan su interior. Azulejos del siglo XVII recubriendo las paredes, capillas doradas... Y todo en una planta octogonal que realza la belleza del templo. La entrada también es gratuita.
Y en la Plaza "Largo de Santa Clara", que es donde está la entrada a esta iglesia, también veremos dos construcciones muy interesantes: el Arco de Santa Clara y el Pelourinho. El arco es una de las puertas árabes de la muralla (s.X) y está flanqueada por dos torres. Frente al arco se ubica el Paleurinho, que data del siglo XVI y donde antiguamente se ahorcaba a los condenados.
Otro de los sitios que ver en Elvas es su castillo, una antigua fortificación árabe que ha sido restaurada a lo largo de los siglos. El aspecto que tiene hoy es el que se consiguió con sus últimas modificaciones del siglo XVI, cuando dejó de ser utilizado para defensa y comenzó a usarse como residencia de los alcaldes de la ciudad. A principios del siglo XX fue declarado Monumento Nacional, el primero del país.
Y para acabar con el casco histórico nos dirigimos hasta la Iglesia de Santo Domingo con su convento, un templo gótico fundado en el año 1267 por orden del rey Alfonso III. En su interior destacan los revestimientos de azulejos tradicionales portugueses con escenas de la vida del santo, los altares de mármol y un retablo pictórico del año 1590. Detrás de la iglesia se encuentra el Museo Militar, por si os apetece visitarlo.
Para entrar al casco histórico hay que atravesar algunas de las puertas fortificadas de la muralla como: La Puerta de la Esquina, la Puerta de Olivenza o la Puerta de San Vicente, todas preciosas y muy fotogénicas.
Frente a la Puerta de la Esquina está la Capilla de Nuestra Señora de la Concepción que nos llama la atención por sus vivos colores blancos y azules.
En el exterior del amurallamiento protegían a la ciudad desde los cerros vecinos el Fuerte de Santa Luzia del siglo XVII y el Fuerte de Nuestra Señora de Gracia del siglo XVIII.
El fuerte de Santa Luzia cuenta con una construcción central de planta rectangular rodeada de cuatro baluartes en punta que le confieren, vista desde el aire, una forma de estrella. Con espacio para 25 cañones, cuenta con tres fosos y daba espacio hasta a 400 soldados.
El fuerte de Nuestra Señora de Gracia es uno de los pocos que puede presumir de no haber sido nunca tomado por un ejército enemigo. Es un espacio amurallado con cuatro vértices, rodeado por tres líneas de defensa, un foso de diez metros y una torre octogonal que alberga una capilla, la casa del gobernador y varios cuarteles.
Para llegar desde Elvas hasta el fuerte de Santa Luzia pasaremos por debajo del Acueducto de Amoreira que sorprende por su extensión y tamaño cuando lo ves por primera vez. Este acueducto, que no es romano, atraviesa buena parte de la ciudad. Fue construido entre los siglos XV y XVII con la intención de asegurar el abastecimiento de agua de esta ciudad convertida en fortaleza y enclave estratégico de la conflictiva frontera luso-española.
Y hasta aquí nuestra visita, ahora ya sabéis que ver en Elvas, una ciudad portuguesa que merece la pena conocer.



































